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sábado, 26 de noviembre de 2011

Cuba a través de una entrevista contemporanea al Generalísimo Máximo Gómez

Cuba a través de una entrevista contemporánea al generalísimo Máximo Gómez




“Ahí está mi fe. Sólo el proletariado tiene corazón bastante para llegar a donde quiera y por cualquier camino, en alas de su dolor.” “…las revoluciones no se asustan ni se exterminan.”
El General Máximo Gómez Báez nació en la República Dominicana, pero, sin embargo, fue un cubano autóctono por su participación extraordinaria en las luchas por la independencia de Cuba. De ahí que se le concediera la condición de ciudadano cubano por nacimiento una vez constituida la República de Cuba. 


domingo, 13 de noviembre de 2011

El padre cubano de la Enmienda Platt.

El padre cubano de la Enmienda Platt.

Por: Dr. Néstor García Iturbe.

En el libro Los Estados Unidos contra Cuba Libre, su autor, Emilio Roig de Leuchsering, en aquel momento Historiador de la Ciudad de la Habana, dedica un capítulo a explicar porque considera Tomás Estrada Palma el padre cubano de la Enmienda Platt.


lunes, 20 de diciembre de 2010

UNA AVENTURA CUBANA CON LEE LOCKWOOD

Una aventura cubana con Lee Lockwood



Por Saul Landau

Conocí a Lee Lockwood en julio de 1967, en el mostrador de Cubana de Aviación de Ciudad México. Tenía el pelo negro y rizado, un aspecto de seguridad y suficiencia y cargaba bolsas con cámaras. “Me encantó tu libro, el mejor y más honesto libro acerca de Cuba”, --La Cuba de Castro; Fidel de Cuba, que más tarde actualizó--, le dije. “Las fotos son brillantes”, las cuales había tomado para la revista Life. “Gracias”, gruñó.

Había regresado hacia poco de Hanoi. Me dijo que había corrido hacia la calle para fotografiar a los civiles vietnamitas que se dirigían a los refugios antiaéreos –bajo tapas de alcantarillas--, justo antes de que aviones norteamericanos bombardearan. (“Viet del Norte bajo Asedio”, revista Life¸7 de abril de 1967.)

Lee tenía otro trabajo para Life, e Irving Saraf y yo teníamos un contrato de un filme para la TV pública (“Informe desde Cuba”.)

Facturamos los equipajes para el vuelo y pasamos el ritual diseñado por la CIA impuesto a todo viajero con destino a Cuba –con el consentimiento del gobierno mexicano. Un agente de la CIA (mexicano) rellenó un cuestionario de seis páginas (en una antigua máquina de escribir) para cada pasajero, seguido de una foto obligatoria (“Apóyese el número al pecho”). Luego a esperar. Más tarde caminamos (pobres los viajeros que tenían pesados bolsos de mano) hasta el otro extremo del aeropuerto para abordar un avión de fabricación soviética. Una vez a bordo, imaginé el verano en Bagdad. Los pasajeros tomaron sus asientos. Un mexicano uniformado apareció al fin y simuló revisar algo. El piloto encendió los motores. El aire frío entró con un silbido. Lee se rió. “Ahora ya conoces el ritual”.

Apenas habíamos llegado a La Habana cuando nosotros, junto a otros invitados –cantantes de folk, artistas y periodistas extranjeros-- fuimos llevados en otros aviones a Santiago de Cuba. Lee me contó de cómo pasó tres días observando a Fidel jugar dominó en una tienda campaña con ex compañeros de la guerrilla mientras esperaban a que cesara la lluvia. “Tiré fotos. Fidel ganó. Demostró que tenía la mayor energía para el domino”.

En Santiago, después de una noche casi en vela en albergues improvisados –compartido con gente que no conocíamos y mosquitos que se convirtieron en íntimos— se escucharon gritos de “¡De pie!”. 4:00 a.m. Quejidos y gruñidos. Los guías cubanos nos llevaron a autobuses con destino a Gran Tierra. “Terra incognita”, broméo Lee, “ya que nadie sabe dónde está”.

A bordo de autobuses con aire acondicionado, los guías repartieron latas de jugo tibio de mango y unas cosas que calificaron de sándwiches de jamón y queso. Los buses pasaron Guantánamo y siguieron rumbo al Este. Una eternidad –cuatro o cinco horas. Luego los buses se detuvieron. La carretera terminaba en un camino de tierra. Montamos en camiones sin barandas. “Merde alors”, exclamaron los intelectuales franceses mientras el camión saltaba por el camino entre pinos escuálidos. Una nube de polvo rojo nos azotaba el rostro. No reconocí a Lee junto a mí con su pelo rojo. De pronto los camiones se detuvieron en un claro. Nos apeamos. Se abrió la puerta trasera de un semi-remolque con un contenedor de productos congelados. Los cubanos repartieron helados a los sorprendidos viajeros de rostro rojo. Lo surrealista se volvió más surrealista aún; mejor que el jugo tibio de mango.

“Aún no ha terminado, Chico”, dijo Lee. A partir de ese momento siempre me llamó Chico. Por la tarde los exhaustos centenares llegamos a Gran Tierra, un asentamiento nuevo junto al Paso de los Vientos, al otro lado de Haití.

Lee examinó su bolso de cámaras cubierta de polvo rojo. “Fidel debiera abrir una agencia de viajes: ‘Aventuras tropicales con comodidad personal’”.

El sol se puso. Fidel llegó en un helicóptero con Stokely Carmichael. (El FBI lo consideraba un peligroso revolucionario). Montamos nuestra cámara. La Leica de Lee le colgaba del cuello.

Decenas de cantantes y guitarristas subieron al escenario y cantaron y tocaron. ¿Cómo? El lento de telefoto mostraba que no estaban cantando, sino doblando música grabada. Lee sonrió. “Buen espectáculo, ¿no crees?” Fidel habló, se excusó por el duro viaje y prometió hablar poco. Lo hizo, solo una hora.

Los cansados viajeros nos dirigidos a los dormitorios plagados de mosquitos solo para encontrar una larga mesa montada sobre bloques, llena de cerveza y ron. Unos camareros vestidos de smoking nos sirvieron arroz con pollo. Los sorprendidos invitados comieron y bebieron a medida que lo surrealista se volvía aún más surrealista. Fidel se reunió con algunos pocos afortunados.

Cuatro a.m. “De pie”. Nuevamente a los camiones marcharon los cansados, la piel moteada de picaduras de mosquitos. “Sígueme”, me ordenó Lee. Había negociado con un militar que nos guió hasta el jeep que encabezaba la caravana hacia la carretera asfaltada. Escuchamos las órdenes mezcladas con la estática en la radio de onda corta.

Lee se durmió. El jeep saltaba de manera brutal por el camino. Le vi levantarse un pie sobre el asiento sin abrir los ojos. No se quejó. No más polvo rojo.

Durante la década siguiente compartimos otras aventuras, incluyendo la co-fundación (con Bob Silver, co-fundador y editor de The New York Review of Books) del Centro de Estudios Cubanos. “La historia siempre favorece a los intrépidos”, le dijo Fidel durante el maratónico dominó. “También le gustaba citar a Napoleón: ‘Con audacia se puede acometer cualquier cosa, pero no hacerlo todo’. A Fidel le gustaba la primera oración”, dijo Lee. “Oye, él cambió la historia”.

Lee Lockwood murió el 11 de julio de 2010. Un gran fotógrafo y escritor –un amigo. Miro en una pared de mi casa su foto de Fidel, relajado, encendiendo un Cohiba.

Saul Landau es miembro del Centro de Estudios para la Política. Sus filmes acerca de Fidel se encuentran en DVD (roundworldproductions.com).

jueves, 24 de junio de 2010

UNA VERIFICACION OPORTUNA

UNA VERIFICACIÓN OPORTUNA
Por: Dr. Néstor García Iturbe
23 DE JULIO DEL 2010.

Sobre el artículo publicado el día 21 de junio, titulado “LA VINCULACION DE ESTADOS UNIDOS CON BATISTA EN EL CAMPO MILITAR (1952 - 1958)” quisiera trasladarles un elemento aportado en el día de hoy por el compañero Oscar Romero, funcionario de la Editorial Ciencias Sociales.
Estando en la editorial, indagando por la situación en que se encuentran los trabajos del próximo libro que publicaré, titulado ¿Quién es quién en la CIA? (un poco de publicidad no viene mal), Romero realizó varios comentarios sobre el artículo y finalmente me trasladó un testimonio considero de gran importancia.
Durante el verano del año 2004 estaba Romero con su familia en la Playa La Altura, situada en la costa norte de la Provincia de Pinar del Río, a pocos kilómetros de Bahía Honda. Dicha playa es un pequeño paraíso de arenas blancas y aguas cristalinas, donde antes del triunfo de la revolución tenía su casa de descanso el que fuera presidente de la república mediatizada, Carlos Prío Socarras.
Cuando Romero salió del agua y se dirigía a su cabaña conversó con un pescador de la zona, de aproximadamente ochenta años, que sentado en el espigón ofrecía su mercancía. El intercambio inicial entre ambos se refirió al precio del pescado que el viejo ofrecía y a Romero le interesaba.
Superada aquella parte y satisfechos los dos por la transacción lograda, la conversación fue derivando hacia otros problemas, principalmente por la curiosidad de Romero sobre el lugar, sus antecedentes y sobre el propio pescador.
Aquel hombre que prácticamente había vivido toda su vida en la playa La Altura describió las costumbres de la familia Prío cuando visitaban la misma y entonces dijo lo más interesante de todo.
Una tarde, dos días antes del golpe de estado del 10 de Marzo, estaba pescando en el propio espigón donde ahora conversaban. Eran aproximadamente las cuatro de la tarde cuando se acercó un yate de medianas proporciones. Después que el yate atracó se bajó de este Fulgencio Batista y Zaldívar, que de inmediato se dirigió a la casa de Prío, donde permaneció un poco más de tres horas, después de lo cual volvió a montarse en el Yate y partió del lugar.
Como diría nuestro amigo Reinaldo Taladrid, saque usted sus propias conclusiones sobre lo que pudieron hablar Batista y Prío dos días antes de que se realizara el golpe de estado. ¿Le traería las últimas orientaciones y seguridades de parte del gobierno de Estados Unidos?

domingo, 9 de mayo de 2010

LA AMÉRICA DE JOSÉMARTÍ

LA AMÉRICA DE JOSÉ MARTÍ

Por: Dr. Néstor García Iturbe


Nuestro Héroe Nacional, José Martí, en uno de sus más conocidos escritos, titulado Nuestra América, publicado en La Revista Ilustrada de Nueva York, el 10 de enero de 1891, señalaba un número de aspectos importantes en relación con la lucha que debían llevar a cabo los países de América Latina para poder mantener su independencia.

En estos tiempos, en que recientemente se desarrolló una reunión cumbre de América, en los que la administración Obama se prepara para enviarnos “sus mejores embajadores”, que no son otros que los cubanos exilados en Estados Unidos y en los que el enemigo desarrolla una fuerte campaña subversiva contra la Revolución Cubana, considero resulta importante leer nuevamente Nuestra América y tomar en consideración, a más de ciento diez años de distancia, la enseñanza que sobre estos eventos nos ofrece el pensamiento martiano.

En el párrafo inicial del mencionado artículo, Martí alertó sobre “los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima”(al aldeano). Al final del propio párrafo, señaló que “Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sin con las armas de almohada, como los varones de Juan Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.”



¿Quiénes son los gigantes que llevan siete leguas en las botas? ¿Porqué los tiempos son para acostarse con las armas de almohada?¿ Cual es la razón para asegurar que trincheras de ideas resultan más necesarias que trincheras de piedra? Estoy seguro que mis lectores pueden contestar acertadamente estas preguntas sin necesitar ayuda.

En el próximo párrafo Martí realiza una exhortación cuando dijo: ¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el
gigante de las siete leguas! Aquí nuevamente queda bien claro quienes son los árboles a que se refería y porqué deben impedirle el paso al gigante.

El párrafo siguiente merece no solamente leerlo, sino hasta aprendérselo de memoria. En el Martí se refirió a los sietemesinos cuando dijo que “Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses”. Cuando hizo referencia a los que ven en otros países la solución de nuestros problemas señaló que: “Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre” y casi al finalizar el párrafo hizo una referencia que considero se adapta muy bien a los llamados “embajadores”, cuando señaló: “….estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahogan en sangre a sus indios, y van demás a menos.” Claro y actual lo que nos dice Martí.

Para los que hablan de traer a nuestra patria la llamada “democracia representativa”, la “libre empresa” y lo que ellos consideran “elecciones libres”, pudiéramos aplicar lo que planteó Martí. “La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos…”


Sobre esto también se hace referencia en el escrito cuando se plantea que más que imitar es necesario crear, crear formas que se acomoden a los elementos naturales de cada país.
“Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino!” Está claro el pensamiento de Martí, es preferible que las formas de gobierno sean creadas por nuestros pueblos, aunque tengan imperfecciones, antes que copiar las del poderoso vecino.

Algunos cubanos exilados en Estados Unidos, que han pretendido defender lo que ellos llaman la República, pues plantean no les agrada la denominación de pseudo república, república mediatizada o neocolonia, encontraran en este escrito de Martí un claro ejemplo de porqué aquel período de nuestra historia esta bien lejos de poder llamarse república.

“Las repúblicas han purgado en las tiranías su incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país”. Posteriormente en el propio artículo nuestro Héroe Nacional menciona “nuestras dolorosas repúblicas americanas”, lo que prácticamente explica más adelante cuando plantea, “Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores…..La colonia continuó viviendo en la república…”
Unos párrafos más adelante completa la idea sobre los problemas que enfrentan las nuevas repúblicas americanas cuando dijo: “Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo”

¿Porqué son dolorosas nuestras repúblicas? ¿Cómo es que la colonia continuó viviendo en la república? ¿ Cual es el pulpo que duerme sobre algunas repúblicas? La respuesta a las tres interrogantes pudiera darse de forma resumida pues es coincidente, Estados Unidos.

Ese vecino poderoso, al que nuestro Héroe se refiere en su escrito, no solamente causa dolor y hambre, también desprecia a los países de América y representa el mayor peligro para sus países, tal y como plantea el artículo cuando se dice: “El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América…”



Otros elementos que se presentan en el escrito son también importantes y merecen análisis. Cuando Martí hace una de las referencias a lo que él considera América, plantea. “!Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes..”

Esta claro que del Bravo (del Río Bravo, que es la frontera norte de México) a Magallanes ( la frontera sur de Chile), se extiende la América de Martí.

martes, 4 de mayo de 2010

UNA VIEJA HISTORIA DE DESENCUENTROS Y ABUSOS

Las relaciones entre los Estados Unidos de América y Cuba:
Una vieja historia de desencuentros y abusos

Por Lohania Aruca Alonso

Los americanos pretenden y proponen que las Relaciones entre ambas Naciones sea parto exclusivamente de los Cubanos, y que ellos, los Americanos, nada piden ni nada quieren sino todo lo que consigan y obtengan sea acto voluntario de los cubanos para con ellos, y que nunca se les pueda echar en cara que no vinieron a Cuba por humanidad como pregonaron, sino con miras particulares e interesadas.
[…] Los Estados Unidos, astutos y expertos en diplomacia nada ofrecen ni nada proponen afirmativamente ni oficialmente; sino con ambigüedades para poderlas aceptarlas o no y que la Convención sea la única responsable. (Voto particular contra la Enmienda Platt, de Salvador Cisneros Betancourt, La Habana, 26 de febrero de 1901) [i]

(Cualquier parecido o similitud con situaciones y/o personajes actuales, no es puramente casual.)
Acabo de terminar la lectura de un excelente libro de Elda Cento Muñoz y Ricardo Muñoz Gutiérrez -ambos historiadores camagüeyanos de generaciones recientes-, que se titula Salvador Cisneros Betancourt: Entre la controversia y la fe (Ciencias Sociales, La Habana, 2009, 490 pp.), el cual nos retrotrae a más de un siglo de antecedentes en la historia de las Guerras por la Independencia y la creación de la República de Cuba en armas (abril de 1869) y como estado nacional reconocido finalmente (1902). En todas estas etapas, fue un activo protagonista Salvador Cisneros Betancourt (Santa María del Puerto Príncipe, 10 de febrero de 1828- La Habana, 28 de febrero de 1914). [ii]
El libro –a cuyos autores debo una reseña, que realizaré en ocasión muy próxima como bien merece-, posee gran actualidad: una parte sintetiza la vida de Cisneros, poco divulgada hasta ahora, y además compila documentación valiosísima, entre ella está la relativa al nacimiento de las relaciones internacionales entre los Estados Unidos de América y una nueva república, ex colonia española, Cuba, especialmente sobre lo relacionado con ese tema desde 1899 hasta el 1914, cuando falleció Cisneros Betancourt.
Para quienes no conozcan la personalidad histórica a la que me estoy refiriendo, solamente les mencionaré que estuvo entre los primeros conspiradores y alzados cubanos en 1868 (todavía no existía esa nacionalidad y ciudadanía). Fue presidente por dos veces de la República de Cuba en Armas (creada en abril de 1869); al finalizar la Guerra de 1895, con la primera intervención y ocupación militar de tropas estadounidenses (1898-1902), fue elegido como representante del Camagüey -una de las provinciasmás importantes de Cuba, [iii] desde los inicios de la Colonia debido a su peso económico, político y en la cultura jurídica, porque acogió la Audiencia, trasladada desde Santo Domingo a fines del siglo XVIII. Fue senador vitalicio de la República hasta el final de su vida.
Aunque la sombra trágica de la neocolonia , o, del protectorado, impuesto por los Estados Unidos de América a la joven república, mediante la aprobación obligatoria de la Enmienda Platt como un apéndice de la Constitución de la República de Cuba de 1901, que no permitió a los cubanos y cubanas independentistas disfrutar totalmente de una victoria muy cara por la pérdida de vidas, y de bienes materiales y espirituales de miles de combatientes cubanos, históricamente se debe reconocer el valor y el patriotismo con que se desplegó aquella batalla final, política y diplomática, por los miembros de la Asamblea Constituyente republicana que no aceptaban el yugo colonialista de la citada Enmienda. Fue una heroica resistencia moral contra la imposición militar yanki,
Sin embargo, sólo había dos opciones para los asambleístas cubanos: aprobar la “Enmienda” (¿enmienda a qué? se preguntaba Salvador Cisneros Betancourt en las denuncias que escribía en el periódico habanero La Lucha), o, aceptar sobre ellos mismos la responsabilidad de alargar indefinidamente la ocupación militar estadounidense en Cuba, a causa de la “falta de preparación” de los cubanos para asumir su propia independencia y el gobierno del país.
¡Vergüenza! para la nación estadounidense que incumplió ante el pueblo cubano y ante el mundo de entonces, las promesas hechas en la Resolución Conjunta (Joint Resolution) del 18 de abril de 1898):
Artículo 1.”Que el pueblo de la isla de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente.”

Artículo 4. “Que los Estados Unidos por la presente declara que no tiene deseo ni intención de ejercer soberanía, jurisdicción o dominio sobre dicha Isla, excepto para su pacificación, y afirman su determinación, cuando esta se haya conseguido, de dejar el gobierno y el dominio de la Isla a su pueblo.”
110 años después de lo ocurrido en 1901 -que en la medida del devenir histórico mundial significa un tiempo relativamente corto-, el señor presidente de los EUA Barak Obama y su gobierno, pretenden que los cubanos nos creamos que ellos nos defienden, inclusive que “padecen” por la libertad, la democracia y la independencia de Cuba. ¿Nos creerán re tontos?
Pues, vecinos, refresquen su memoria histórica ¡plis!. También: Remember Girón!, que ya estamos cerca de esa gloriosa victoria cubana que sí garantizó nuestra independencia y soberanía.
Una vez más, sobre el imperio estadounidense ¡Vergüenza!
La Habana, 14 de abril de 2010.